Rosario de San José

Las devociones populares nos ayudan a profundizar en los Misterios de la fe a través de la meditación y contemplación de la vida de los santos y su decisión radical de entregar la vida por el Evangelio.

José, después de María, se considera el santo por excelencia, él es el Patriarca y Custodio de la Santa Iglesia Católica pues así como custodió a María Santísima y a Jesucristo, así se le confía la vida Eclesial.

El Rosario de San José tiene características particulares:

  • Se reza con un Rosario de siete Misterios.
  • Cada Misterio posee siete cuentas pequeñas.

¿Cómo rezar el Santo Rosario de San José?

 

  • Se hace la señal de la Cruz

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

V: Dios mío ven en mi auxilio.

R: Señor date prisa en socorrerme.

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Oraciones iniciales:

«San José, que con amor trabajaste la madera para en esta vida, vida pasajera, a tu familia el pan de cada día proveer. Oh san José, ahora en el cielo con Cristo, que extendido en el madero en el que vida eterna al hombre dio, enséñanos a reconocer, en el quehacer de cada día el camino hacia Dios».

Oración a San José (Patris Corde):

Salve, custodio del Redentor
y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal. Amén.

  • Se anuncia el Primer Misterio: El anuncio del ángel de que lo concebido en María es obra del Espíritu Santo.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Se anuncia el Segundo Misterio: La búsqueda de posada en Belén.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Se anuncia el Tercer Misterio: El Nacimiento del Niño Jesús en Belén.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Se anuncia el Cuarto Misterio: La presentación del Niño Jesús en el templo, ofreciendo un par de tórtolas o dos palomas.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Se anuncia el Quinto Misterio: La huida a Egipto con Jesús y María.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Se anuncia el Sexto Misterio: La pérdida y hallazgo del Niño Jesús en el templo.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

  • Se anuncia el Sétimo Misterio: La gloriosa muerte de San José, en brazos de Jesús y María.

En las cuentas pequeñas se reza 7 veces:

V: San José, custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

R: Inflama mi corazón para que en él solo reine Jesús, como reinó en tu santo corazón.

Al finalizar las siete cuentas:

V: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén.

Al finalizar los 7 Misterios:

Letanías a San José:

  • Señor, ten misericordia de nosotros.
  • Cristo, ten misericordia de nosotros.
  • Señor, ten misericordia de nosotros.
  • Cristo óyenos.
  • Cristo escúchanos.
  • Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
  • Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
  • Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
  • Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
  • Santa María, ruega por nosotros.
  • San José, ruega por nosotros.
  • Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.    
  • Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros.   
  • Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.   
  • Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros.   
  • Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros.   
  • Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.   
  • Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.   
  • José, justísimo, ruega por nosotros.   
  • José, castísimo, ruega por nosotros. 
  • José, prudentísimo, ruega por nosotros.   
  • José, valentísimo, ruega por nosotros.   
  • José, fidelísimo, ruega por nosotros.   
  • Espejo de paciencia, ruega por nosotros.   
  • Amante de la pobreza, ruega por nosotros.   
  • Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.   
  • Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.   
  • Custodio de Vírgenes, ruega por nosotros.   
  • Sostén de las familias, ruega por nosotros.   
  • Consuelo de los desgraciados, ruega por nosotros. 
  • Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.   
  • Patrón de los moribundos, ruega por nosotros.   
  • Terror de los demonios, ruega por nosotros.   
  • Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.   
  • Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.
  • Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor.
  • Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros.

Oraciones finales:

  • Oración a San José de San Juan XXIII

¡San José, guardián de Jesús y casto esposo de María, tu empleaste toda tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber. Tu mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.

Protege bondadosamente a los que se vuelven confiadamente a ti. Tu conoces sus aspiraciones y sus esperanzas. Ellos se dirigen a ti porque saben que tu los comprendes y proteges.

Tu también supiste de pruebas, cansancio y trabajo. Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida, tu alma estaba llena de profunda paz y cantó llena de verdadera alegría debido al íntimo trato que gozaste con el Hijo de Dios que te fue confiado a ti a la vez a María, su tierna Madre. Amén.

  • Acordaos, oh Purísimo Esposo de la Santísima

Acordaos, Oh Purísimo Esposo de la Santísima Virgen María, amabilísimo San José, amabilísimo San José, que jamás se ha oído decir que haya dejado de ser consolado uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorando vuestro auxilio.

Animados con esta confianza, venimos a vuestra presencia y nos encomendamos a Vos en esta necesidad que nos aqueja. Os rogamos por la Santa Iglesia, de la cual sois Patrono Universal, y por todos los fieles hijos de ella, especialmente por las almas consagradas al Señor, a fin de que, por su apostolado, inflamadas en amores eucarísticos, reine pronto en toda la tierra el Corazón Divino de Jesús Sacramentado.

Oh Padre Nutricio de Verbo hecho Carne, no desechéis nuestras súplicas, antes bien escuchadlas piadosamente. Amén.

Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.