Guiselle venció el cáncer gracias a Dios y a la intercesión de la Negrita

Guiselle tiene casi 15 años de haber vencido al cáncer. Foto: Andrey Carrasco

A los 32 años Guiselle Alfaro estaba en la mejor etapa de su vida: había alcanzado muchas metas y tenía su carro y su casa propia.

En su mente estaba cumplir el sueño más importante de su vida: ser mamá. Pero cuando esa idea rondada su cabeza recibió la peor noticia de su vida.

“Ese sueño no estaba en los planes de Dios, por lo menos no en ese momento. En setiembre del 2002 fui diagnosticada con cáncer de mama. Sentí que se venía el mundo encima, recibir la noticia fue muy duro”, cuenta Guiselle.

A pesar de lo doloroso de la noticia esta hatillense no perdió la fe y antes de someterse a los tratamientos se puso en manos de Dios. Lo hizo pidiéndole el favor a la Madre de Jesús.

“Me puse en manos de la Virgen de los Ángeles y antes de la cirugía hice la romería en compañía de amigos y familiares, se lo prometí a la Negrita para que me ayudara a salir con bien de la operación y me sanara”, narra Alfaro.

¡Bendito Dios, Guiselle se sanó! Al punto que el ser mamá volvió a estar dentro de sus planes.

“Después de recibir todos los tratamientos de quimioterapia y radioterapia, siempre guardé la fe en nuestra madre del cielo, que me iba a conceder la gracia de ser mamá”, explica.

Pero otro obstáculo por vencer se presentó. Esta vez la palabra de los médicos parecía definitiva.

“Seis años después recibí la noticia que para prevenir un cáncer de ovario o de útero, era conveniente practicarme una histerectomía (cirugía para extirpar el útero o una parte de él). Además tenía prohibido embarazarme porque un embarazo produce mucho trastorno hormonal y ponía en riesgo mi salud”, relata.

Una vez más, Guiselle quiso que la última palabra la tuviera Dios.

“Acudí de nuevo a la Virgen de los Ángeles y le dije que ella sabía cuánto anhelaba tener un hijo, que intercediera por mí, que ella sabía cuánto soñaba tener un bebé. Le dije que si iba vivir para verlo crecer me concediera la gracia y si no que yo aceptaba su voluntad”, nos cuenta. 

Y como la oración es poderosa y porque la Negrita intercedió por Guiselle, llego otra bendición.

“Justo el día que me llamaron del hospital para que me internara para realizarme la cirugía, me di cuenta que estaba embarazada. Tuve un embarazo normal, sin complicaciones, y al día de hoy, siete años después, mi hija y yo gozamos de buena salud”, finaliza esta lectora de nuestra parroquia.

El próximo mes Guiselle celebrará 15 años de estar sana y en mayo, su hija Marypaz, cumplirá ocho años. Para la gloria y honra de nuestro Señor y gracias a la intercesión de la Negrita.

2 responses

  1. Que gran bendición y tener esa hija tan linda es otra gran bendición por la intercesión de nuestra virgencita

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